Llueve
Y la lluvia cae sobre mi pelo desteñido por el tiempo, veo mi cuerpo, un vestido rojo lo viste y acentúa mis clavículas muy finas bajo mi cuello. Llevo tacones, y una cartera de cuero cuelga de mi muñeca izquierda. El reloj marca las 12 en punto. Comienzo a caminar, disfrutando cada gota que se desliza por mi piel, recorre mis labios delineándolos con delicadeza, siento un leve cosquilleo sobre ellos, deslizo mi lengua y saboreo la lluvia. Todo parecía normal, caminé con elegancia taconeando uno delante de otro a medida que avanzaba por las húmedas calles de Valparaíso, evitando pisar los charcos y tratando de no resbalarme, si me caía de bruces sería catastrófico. Me detuve a observar mi entorno, la gente con sus paraguas de colores caminaban a prisa tratando de tomar algún autobús o taxi que los llevara a casa. Seguí caminando, y me topé con unos ojos conocidos, un tanto claros, los recuerdo como si los hubiese visto de verdad. Me acerqué, y pude notar cómo se arqueaban esos lab...
Comentarios
Publicar un comentario